Los bienes inmuebles de una herencia son proindiviso, es decir, precisan del acuerdo de todas las partes para su venta. Por este motivo, en numerosas ocasiones hay conflictos familiares por las discrepancias y el desacuerdo en la valoración del inmueble de una herencia. ¿Te encuentras ante esta situación o conoces a alguien que sí? Te contamos cómo actuar.
¿Cómo se calcula el valor de una vivienda para el reparto de una herencia?
Para tasar un bien inmueble de una herencia se toma de referencia el valor del mercado para que el precio se ajuste a un precio objetivo lo máximo posible. Ello puede contribuir a reducir los conflictos entre los herederos. Para llevar a cabo esta acción, es necesario contar con un tasador hipotecario homologado por el Banco de España.
Esta valoración es clave para cumplir con la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que obliga a declarar el valor real de los bienes heredados.
Además, el Código Civil, en sus artículos 1056 y siguientes, establece que si no hay acuerdo, los herederos pueden solicitar una partición judicial con la intervención de un contador-partidor y un perito, que determinará el valor del bien de forma objetiva.
Para que esta tasación tenga validez legal, debe realizarse conforme a lo establecido por la Orden ECO/805/2003, de 27 de marzo, que regula las tasaciones oficiales en España.
Pasos a seguir si hay un desacuerdo en la valoración del inmueble de una herencia
- Intentar un acuerdo amistoso. Es la opción más sencilla y que menos costes conlleva. Los herederos pueden debatir los valores propuestos y llegar a un consenso, con el apoyo de un profesional imparcial que actúe como asesor.
- Solicitar una nueva tasación objetiva. Si las valoraciones iniciales no convencen a todas las partes, se puede recurrir a una tasación emitida por una tasadora homologada. Este informe será válido tanto a efectos fiscales como legales y puede servir para cerrar el acuerdo.
- Proponer una mediación. En caso de que realizar los dos pasos anteriores y que siga sin haber acuerdo, una figura externa y neutral puede facilitar el diálogo. Un mediador profesional ayuda a que las partes entiendan mejor los criterios técnicos y fiscales que justifican el valor de la tasación.
- Acudir a una partición judicial. Si todo lo anterior falla, el siguiente paso es acudir al juzgado. El procedimiento judicial contempla la intervención de un contador-partidor y un perito judicial que asignará un valor al inmueble. Esta decisión será vinculante y pondrá fin al conflicto, pero también alargará los plazos y aumentará los costes.
¿Te encuentras ante una situación complicada ante una herencia? Pregúntanos tus dudas.